Tras
3 años en Kuwait, y un periodo de confinamiento en el que llevo desde marzo sin
saber lo que es ir a algún sitio que no sea un supermercado o una farmacia, me cuesta todavía creer que en menos de un mes estaré fuera de
aquí y volviendo a hacer una vida algo más cercana a lo normal. Si nada se
tuerce y no hay imprevistos de última hora, el 1 de agosto me montaré en un
avión rumbo a Viena, donde mi mujer y yo empezaremos una nueva etapa en
nuestras vidas. Ella tendrá que viajar antes a Tailandia y se reunirá conmigo
más adelante, pero esperamos que no tengamos que esperar mucho. Entramos pues en un periodo de cierto estrés por el tema del cambio de país aunque también de
excitación al pensar en lo que está por venir.
Antes
de irnos, todavía nos quedan algunos temas pendientes, como empaquetar lo que
queremos enviar a Austria, donar algunas cosas, y dejar cerradas un par de
cuestiones burocráticas. Y, por supuesto, nos gustaría tener la oportunidad de
poder despedirnos en persona de la gente con la que hemos pasado los mejores
momentos aquí y han hecho que la experiencia en este país merezca la pena. Ya
veremos cómo nos averiguamos vistas las circunstancias, pero algo haremos. No
concibo irme de aquí sin un último rato juntos.
Aunque nuestra cabeza está ya más pendiente de la salida que de lo que ocurre aquí, seguimos prestando atención a la situación de la pandemia en Kuwait ya que nuestras acciones y planes futuros se van a ver condicionados por cómo se vaya desarrollando. Hace unos días entramos ya en la fase 2 donde lo más significativo ha sido la reapertura de los grandes centros comerciales aunque con grandes medidas de seguridad y con restaurantes y cafeterías todavía cerradas. También han vuelto a abrir las oficinas públicas y los ministerios con un 30% de su personal. El toque de queda se mantiene aunque la franja horaria ha disminuido (de 8 de la tarde a 5 de la mañana).
Aquí un video del canal "Kuwait up to date" con algunos momentos del primer día en el Avenues, el "mall" de Kuwait por excelencia, tras más de 3 meses cerrado.
En cuanto a los últimos datos, parece que hemos vuelto a una tendencia descendente de casos diarios mientras que los recuperados se mantienen en una media alta, lo que ha llevado el porcentaje de casos activos a bajar hasta un 18 % . Al contrario de lo que se temía en un principio, la relajación de medidas no ha provocado que se vuelvan a disparar los contagios aunque, al ritmo que vamos, me da a mí que van a tener que pasar unas cuantas semanas más para que la situación aquí se estabilice.
A
pesar de la manera en la que estoy cerrando mi etapa en Kuwait, no quiero que
la pandemia empañe los buenos recuerdos de mi estancia aquí y todo lo aprendido,
más allá de la lengua árabe, la cultura local o los viajes por algunas zonas de
Oriente Medio que he podido hacer. Ha sido un periodo clave en mi vida por
muchos motivos y en estos tres años he conseguido logros a nivel profesional
que hace cinco años no podía imaginar. Además, este país siempre estará
asociado a ser el lugar donde conocí a la que ahora es la persona con la que
comparto y seguiré compartiendo mi vida, y que tantas alegrías me está haciendo
vivir. Recordaré también siempre a las personas que habéis estado ahí conmigo,
apoyándome desde el principio de mi periplo en estas tierras. Que sepáis que en
Viena, o donde vayamos en el futuro, tenéis una casa y dos buenos amigos con
los que contar.
Todavía
me gustaría escribir una última entrada en clave de epílogo pero espero poder
hacerlo ya desde mi próximo destino. Hasta entonces, un fuerte abrazo y muchos
ánimos para afrontar estos momentos.