lunes, 6 de julio de 2020

Sprint final


Tras 3 años en Kuwait, y un periodo de confinamiento en el que llevo desde marzo sin saber lo que es ir a algún sitio que no sea un supermercado o una farmacia, me cuesta todavía creer que en menos de un mes estaré fuera de aquí y volviendo a hacer una vida algo más cercana a lo normal. Si nada se tuerce y no hay imprevistos de última hora, el 1 de agosto me montaré en un avión rumbo a Viena, donde mi mujer y yo empezaremos una nueva etapa en nuestras vidas. Ella tendrá que viajar antes a Tailandia y se reunirá conmigo más adelante, pero esperamos que no tengamos que esperar mucho. Entramos pues en un periodo de cierto estrés por el tema del cambio de país aunque también de excitación al pensar en lo que está por venir.



Antes de irnos, todavía nos quedan algunos temas pendientes, como empaquetar lo que queremos enviar a Austria, donar algunas cosas, y dejar cerradas un par de cuestiones burocráticas. Y, por supuesto, nos gustaría tener la oportunidad de poder despedirnos en persona de la gente con la que hemos pasado los mejores momentos aquí y han hecho que la experiencia en este país merezca la pena. Ya veremos cómo nos averiguamos vistas las circunstancias, pero algo haremos. No concibo irme de aquí sin un último rato juntos.



















Aunque nuestra cabeza está ya más pendiente de la salida que de lo que ocurre aquí, seguimos prestando atención a la situación de la pandemia en Kuwait ya que nuestras acciones y planes futuros se van a ver condicionados por cómo se vaya desarrollando. Hace unos días entramos ya en la fase 2 donde lo más significativo ha sido la reapertura de los grandes centros comerciales aunque con grandes medidas de seguridad y con restaurantes y cafeterías todavía cerradas. También han vuelto a abrir las oficinas públicas y los ministerios con un 30% de su personal. El toque de queda se mantiene aunque la franja horaria ha disminuido (de 8 de la tarde a 5 de la mañana).

Aquí un video del canal "Kuwait up to date" con algunos momentos del primer día en el Avenues, el "mall" de Kuwait por excelencia, tras más de 3 meses cerrado.


En cuanto a los últimos datos, parece que hemos vuelto a una tendencia descendente de casos diarios mientras que los recuperados se mantienen en una media alta, lo que ha llevado el porcentaje de casos activos a bajar hasta un 18 % . Al contrario de lo que se temía en un principio, la relajación de medidas no ha provocado que se vuelvan a disparar los contagios aunque, al ritmo que vamos, me da a mí que van a tener que pasar unas cuantas semanas más para que la situación aquí se estabilice.



A pesar de la manera en la que estoy cerrando mi etapa en Kuwait, no quiero que la pandemia empañe los buenos recuerdos de mi estancia aquí y todo lo aprendido, más allá de la lengua árabe, la cultura local o los viajes por algunas zonas de Oriente Medio que he podido hacer. Ha sido un periodo clave en mi vida por muchos motivos y en estos tres años he conseguido logros a nivel profesional que hace cinco años no podía imaginar. Además, este país siempre estará asociado a ser el lugar donde conocí a la que ahora es la persona con la que comparto y seguiré compartiendo mi vida, y que tantas alegrías me está haciendo vivir. Recordaré también siempre a las personas que habéis estado ahí conmigo, apoyándome desde el principio de mi periplo en estas tierras. Que sepáis que en Viena, o donde vayamos en el futuro, tenéis una casa y dos buenos amigos con los que contar.

Todavía me gustaría escribir una última entrada en clave de epílogo pero espero poder hacerlo ya desde mi próximo destino. Hasta entonces, un fuerte abrazo y muchos ánimos para afrontar estos momentos.




lunes, 8 de junio de 2020

La luz al final del túnel


Según hemos venido observando en la última semana, parece que las recientes medidas de confinamiento para frenar la pandemia del COVID-19 en Kuwait empiezan a obtener algunos frutos y poco a poco el país se vuelve a poner en marcha. Estamos en este momento en la segunda semana de la primera de las cinco fases que el gobierno kuwaití ha diseñado con el fin de regresar gradualmente a la normalidad. Cada una de estas fases tendrá una duración de tres semanas y estarán caracterizadas por una progresiva apertura de servicios y comercios, y la recuperación de actividades cotidianas. Llevará su tiempo finalizarlas todas pero, al menos, ya empieza a vislumbrarse cierto horizonte de esperanza.


En la fase actual han vuelto a funcionar todas aquellas actividades que ya lo hacían en las semanas anteriores al toque de queda total. Entre otras medidas, se han reabierto las cafeterías y restaurantes (aunque solo para entrega a domicilio y pedidos para llevar), gasolineras, hospitales y clínicas privadas, y continúan funcionando los supermercados, en los que se podrá comprar mediante cita previa cada 6 días, siguiendo el mismo sistema que llevamos usando desde hace un mes. Se sigue manteniendo un toque de queda, aunque solo de 6 de la tarde a 6 de la mañana.

Lo que más agradecemos de esta fase es que, aparte de poder ir de nuevo a supermercados con más variedad de productos, se puede pedir comida a domicilio. Para celebrarlo, esta pasada semana dimos buena cuenta de algunos platos del restaurante Freej Swaeleh, uno de nuestros preferidos. Son estos pequeños grandes momentos los que nos permiten mantener el ánimo alto a pesar de todo.



Por lo que respecta a las cifras de contagios, estos últimos días se han caracterizado por el repentino aumento de los recuperados, que ya sobrepasan los casos activos, que han bajado hasta el 36 % del total. En una semana este porcentaje se ha reducido más de 20 puntos percentuales, todo un logro. Eso no quita que no sigan apareciendo casos nuevos en gran medida, con subidas y bajadas que se van sucediendo a lo largo de los días. Mientras, la tasa de mortalidad se mantiene en torno al 0.8%.




Por supuesto que la mejora de los datos y el anuncio de la progresiva relajación de las medidas han mejorado nuestros ánimos. Ya estamos menos preocupados y más relajados, más si cabe teniendo en cuenta que la situación en nuestros respectivos países es estable y ya no tenemos ese miedo de que algo pueda pasarle a nuestros familiares y amigos allí. Pero, por otra parte, el hecho de saber que cada fase dura 3 semanas, ha hecho que, de repente, se haya instalado en nosotros cierto sentimiento de impaciencia combinado con algo de desgaste emocional por las ganas que tenemos ya de salir de Kuwait (las extremas temperaturas que tenemos ya tampoco ayudan). Ya no es tanto la pandemia en sí sino que ya sentimos que hemos completado nuestro ciclo aquí y toca irse. Pero, de momento, tenemos que esperar al menos hasta que vuelvan a abrir las agencias gubernamentales (a partir del 21 de junio) y a que, entonces, mi mujer consiga iniciar sus trámites para poder dejar su empresa y el país. Yo seguiré aquí con ella lo máximo posible, y seguramente me tocará viajar desde aquí a mi próximo destino de trabajo, en agosto, sin pasar por España. Es un poco frustrante cuando lo pienso pero, sabiendo las circunstancias, es la opción más adecuada que veo ahora mismo.

Un fuerte abrazo a todo el mundo y muchos ánimos estéis en la fase que os encontréis. Mantened siempre la esperanza y la mente serena. Ya sabéis dónde estamos por si necesitáis hablar o lo que sea.


domingo, 17 de mayo de 2020

¿El último cartucho?


Después de la escalofriante racha de nuevos casos positivos de COVID19 en Kuwait en las últimas semanas, con una media de 880 casos diarios en los últimos siete días, las autoridades del país se han visto abocadas a echar mano del que posiblemente sea ya el último gran recurso para contener la epidemia que se va agravando por aquí. Desde el domingo pasado y hasta el 30 de mayo, se decreta un toque de queda de 24 horas, en el que solo se podrá salir para hacer la compra y con dos horas por la tarde para los que quieran salir a hacer deporte o caminar un rato. ¿Se conseguirá al fin aplanar la curva?


A decir verdad, esta nueva medida apenas ha cambiado nuestra vida diaria. Ya antes de que se anunciara el confinamiento completo, solo salíamos para hacer la compra. La diferencia es que ahora lo tenemos que hacer pidiendo cita previa a través de una página web y solo cada 6 días (por si alguien en Kuwait aún no se ha enterado bien cómo se hace, aquí lo explico en este vídeo). Así que, si se nos olvida algo nos tenemos que esperar hasta la próxima tanda. Por lo demás, todo es igual. Entre que cerraron todos los lugares dónde ir, interrumpieron el transporte público, y que las temperaturas han ido aumentando hasta casi los 40 grados, no podíamos hacer mucho más, la verdad.

En los últimos días hemos salido un ratito a caminar por los alrededores de nuestro piso en las 2 horas que nos dejan. Aunque no podamos ir muy lejos, se agradece poder andar ahora sin coches, ni contaminación, ni ruido, algo muy inusual aquí en Kuwait. A pesar de la polémica generada al principio, cuando circularon por Internet un montón de fotos y vídeos mostrando a viandantes aprovechando este rato para socializar e incluso jugar al fútbol en la calle, la verdad es que estamos viendo un comportamiento responsable por nuestra zona y no se ven las aglomeraciones que tanta discordia provocaron en los usuarios de redes sociales.

La naturaleza se abre paso


En cuanto a los últimos datos, como digo, el número de casos activos sigue aumentando y ya son un 72% del total. Los recuperados va creciendo también, pero a un ritmo más lento. En cuanto a la mortalidad, ya son 112 las personas fallecidas, una cantidad que, por otra parte no llega al 1%. Según leí en un artículo hace poco, se prevé que, si las acciones de contención hacen efecto, en poco tiempo podamos alcanzar el pico máximo y se iniciará una lenta bajada hasta finales del mes que viene. Esperemos que los pronósticos sean acertados y veamos pronto una disminución de los contagios.



Es difícil en este momento saber qué pasará de aquí a 20 días. Veo igual de probable que se empiecen a relajar algunas restricciones como que se prolongue esta situación unas semanas más, quién sabe. Tendremos una idea más clara dentro de poco, cuando se cumplan al menos 10 días desde las nuevas medidas. Sea lo que sea, no nos queda otra que mantenernos fuertes y pacientes, concentrándonos en las cosas que todavía podemos controlar, que son tantas, y sintiéndonos dichosos de tenernos el uno al otro en esta situación. 

Un fuerte abrazo a todo el mundo, que sigáis bien y enviad un saludito de vez en cuando que se agradece, sobre todo en momentos como este.

¡Hasta la próxima!